León · Desde 2014
Manifiesto
Ocho cosas que tenemos claras después de doce años abriendo la puerta cada mañana. Y una que todavía no.
01Por qué hacemos esto
La ropa no arregla nada. Pero ayuda.
No vamos a decirte que un vestido te cambie la vida. Pero sabes lo que pasa cuando te miras al espejo y te ves bien: sales a la calle de otra manera.
Te decimos la verdad
Si ese no es el tuyo, te lo decimos. Preferimos una venta menos hoy y que vuelvas en marzo, que colocarte algo que se te va a quedar colgado en el armario.
La talla es un número, no un juicio
Aquí nadie te va a decir qué talla deberías usar. Cambian de una marca a otra, de un corte a otro y de un año a otro. El problema nunca eres tú.
04Sin trucos
El precio que ves es el precio que pagas.
Sin inflar antes para tachar después. Sin descuentos que no lo son. Sin gastos que aparecen en el último paso.
Somos de León. Y se nota
Cuando compras aquí, el dinero se queda en la ciudad: paga un alquiler en el centro, unos sueldos y unos impuestos que se gastan aquí mismo.
La ropa es para ponérsela
Nada de guardar lo bueno para una ocasión que no llega. Ese vestido que solo sacas en bodas puede salir un martes. Lo que se queda con la etiqueta puesta es dinero tirado, y encima aburrido.
07Ni bots ni centralitas
Al otro lado hay alguien.
Cuando escribes, te contestamos nosotras. Una persona que conoce las prendas porque las ha colgado ella.
Y si no te convence, se cambia
Sin interrogatorio y sin cara rara. Comprar ropa por internet es un poco a ciegas y lo sabemos. Si devolver fuera un lío, no podríamos pedirte que te arriesgues.
Los ocho de arriba los cumplimos hoy. Este no.
Estamos cambiando poco a poco los materiales de toda nuestra ropa, prenda a prenda, y aún nos queda. Lo contamos aquí en vez de callarlo, porque un compromiso que se anuncia cuando ya está cumplido no es un compromiso: es publicidad.
2030
Nuestro objetivo es que el 100 % de nuestros productos se hagan con materiales orgánicos, reciclados o de menor impacto. Cuando una prenda ya cumple, lo verás en su ficha.
Doce años
y seguimos
Con la misma pregunta cada mañana: ¿qué le va a gustar hoy a quien entre por esa puerta? Y con una lista de cosas por mejorar que no escondemos.